Me faltan palabras para agradecer a Bea por su dedicación, cercanía, afecto, entrega, escucha, su manera de acompañarme en una etapa difícil de mi vida y ayudarme poco a poco a desaprender y a aprender herramientas para superarla.
He crecido y sigo creciendo a nivel personal gracias a ella, y he entendido al fin que “la vida es más bonita si la pintas de colores”.
Recomiendo de corazón ir a su consulta porque es un 10 como profesional, pero también un 10 como persona.